sábado, 10 de mayo de 2008

DEFINICIÓN DE COMPETENCIAS

Las competencias son todas aquellas cualidades, habilidades, conocimientos, actitudes que permitan al trabajador tener un desempeño superior en cualquier puesto de trabajo, que puede ser medido y controlado de esta forma. Al igual son características subyacentes de la persona que están relacionadas con una correcta actuación en su puesto de trabajo y que pueden basarse en la motivación, en los rasgos de carácter, en el concepto de si mismo, en actitudes, valores o en una variedad de conocimientos o capacidades cognoscitivas (Munar, 2003).

Según Spencer, Lyle y Signe (1993) la competencia es una característica fundamental de una persona que tiene una relación de causalidad con determinados criterios que permiten obtener unos rendimientos eficaces y/o superiores en un trabajo o una situación concreta.

Las competencias son una lista de comportamientos que ciertas personas poseen mas que otras, que las transforman en mas eficaces para una situación dada. Estos comportamientos son observables en realidad cotidiana del trabajo e igualmente en situaciones de evaluación. Ellos aplican de manera integral a sus aptitudes, sus rasgos de personalidad y sus conocimientos adquiridos.
Las competencias representan un rasgo de unión entre las características individuales y las cualidades requeridas para conducir muy bien las misiones profesionales prefijadas (Levy Leboyer, C. 1997).

La Historia de un Vencido

Cros, nacido hace un siglo y medio en Fabrezan llegó, quizá, más lejos que ningún otro con sus hallazgos. Lo malo fue que nunca lo hizo saber. Su ambición era imaginar la realidad virtual en la que cada paso de la vida pudiera ser vivido por segunda vez; por esto todos sus inventos fueron poco o nada para él

El 10 de abril de 1877, ese personaje de ojos de ciervo y cabellera leonada que había reunido laboriosamente cincuenta francos para registrar una patente de invención en la Academia de Ciencias de París, salio de su casa, con un sobre en donde escribió “procedimiento de registro y reproducción de los fenómenos percibidos por el oído”. Adentro en tres páginas manuscritas, describía una sorprendente máquina parlante que había bautizado “paleófano”. Era de hecho, un fonógrafo; Cros veía el fonógrafo como un entretenimiento menor. Jamás llego a vislumbrar que, cien años después, sería una industria de la que viven cien millones de personas.

En este mismo año, Cros estaba a tiempo aún de esquivar el anonimato. Tenía una lista impresionante de antecedentes científicos. A los veinticinco años, ideó la síntesis artifial de las piedras preciosas, A los ventisiete, estableció los principios de la fotografía en colores. A los treinta y dos, estudió varios sistemas para comunicarse con los demás planetas a través de un espejo concavo con un foco de longitud igual a la distancia entre Marte y la Tierra. Casi al mismo tiempo trabajó en una idea que intentaba contrarrestar la “molesta lentitud” de la energía eléctrica y que anunciaba la superconductividad. En la Academia de ciencias registró otros inventos: un cronómetro, un sistema de taquigrafía musical llamado “melótropo” y un telégrafo automático.

Nada de esto le parecía importante. En un resumen biógrafico que escribió hacia 1882 para recibir dinero de caridad, señalo que los tres hechos más destacadso de su vida eran: 1) haber dado refugio a un adolescente cuando se escapo del hogar materno de charleville; 2) haber regalado el equivalente de dos toneles de ajenjo a Paul Verlaine y 3) haber publicado en 1873 un libro de poemas simbolista, “El cofrecito de sándalo”

Cros, se convirtió en una especie de payaso al que le tiraban piedras por la calle. En 1883, se empleo en un restaurante como hombre sándwich. En esa casa donde Cros trocaba sus servicios por un plato de comida, pasó las noches envenenándose con ajenjo.

Se presume que Cros, ingreso desde agosto de 1888 hasta que murió el 4 de julio de 1899, en un hospital psiquiátrico, en una de las enormes salas donde se hacinaban a los dementes. Entre sus papeles se encontraron unas notas sobre la transmisión de las variaciones de la luz que prefiguran la fórmula de células fotoeléctricas. Los archivos del hospital informan que también había fabricado para uno de los reclusos, sordo por una explosión de pólvora, una cajita electroacústica que le permitía ampliar los sonidos. Eso sucedió siete años antes de que el invento fuera patentado en Washington.

La anterior historia es un claro ejemplo de que las competencias requieren de un conjunto de factores, para que puedan ser efectivas en el desempeño de una persona.

1 comentario:

amvg,mth dijo...

Excelente, me ha aclarado cuales son los diferentes enfoques sobre las competencias.